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La ORDEN FRANCISCANA DE LA DIVINA COMPASIÓN es una Orden Religiosa dentro del movimiento continuante anglicano. Sus miembros viven sus vidas bajo los votos de obediencia, sin propio y castidad con o sin celibato. La Orden está bajo el patrocinio de la Bienaventurada Virgen María, de San Francisco de Asís y Santa Clara, para anunciar y hacer conocer el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo y la fe que se entregó una vez y para siempre a todos por medio de los santos.
La ORDEN FRANCISCANA DE LA DIVINA COMPASIÓN, es una comunidad de clérigos y laicos en comunión con la tradición anglicana que vive el espíritu franciscano de alegría y penitencia para la gloria de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y para el beneficio de la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia de Cristo.
La ORDEN FRANCISCANA DE LA DIVINA COMPASIÓN vive un carisma abierto, pero con prioridad en la atención a aquellos que NADIE QUIERE, los más pobres entre los pobres y los rechazados por la iglesia y la sociedad.
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Cada hermano de la Orden ha hecho profesión de vida para servir a los más pobres de entre los pobres, a aquellos hombres y mujeres que por su condición de pobreza, abandono, uso o abuso de psicoactivos, desplazamiento, condición de calle, entre muchos otros aspectos que degradan la dignidad humana.
Servir a aquellos a quienes nadie quiere, a quienes son despreciados por que huelen feo, tienen el pelo pegado, llevan la misma ropa durante muchos días y comen de las canecas de la basura.
A los niños y jóvenes que se ven obligados a pasar hambre, a quienes viven en ranchos de lata y cartón en las orillas de la ciudad. Todos ellos, hijos amados de Dios y rechazados por sus propios hermanos. Ellos son nuestro objetivo y nuestra prioridad de vida y servicio.
Desde nuestra pobreza física, pero con la riqueza que nos da el Señor, hacemos todo cuando está a nuestro alcance para hacerles sertir el amor de Dios y aliviar en lago sus necesidades.
La Vida Sacramental es fuente de unidad y de bendición para cada uno de los hermanos y para aquellos a quienes servimos.
La Vida fraterna, fortalece la calidad de nuestra labor misionera y con la ayuda de los carismas individuales de cada hermano se hace posible una acción más eficaz a favor de los más pobres y abandonados.
Catequesis y formación humano-cristiana para los niños, en procura de dar a conocer a los más inocentes y nobles seres de la humanidad al Dios que es amor, perdón y generosidad. Nos esforzamos por modificar el caos de nuestra sociedad y arrancar de las garras de la droga y la violencia a creaturas nobles que merecen una mejor calidad de vida y un mundo mejor.
Brindamos a los niños y a los más pobres la posibilidad de alimento digno, de un plato diario de comida que amaine su hambre, y que no los lleve a tener que comer de la basura.
QUÉ HACES TÚ POR ELLOS?
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